miércoles, 6 de junio de 2018

Juntas


Yo salgo a tomar sol cuando hay tormenta. 

La lluvia es mi amparo y la armonía de las cosas simples mi mejor paraguas. Doy pasos en puntitas de pie para que la suela del zapato genere ecos en el agua de los charcos y me divierto con mi yo de seis años.

Estoy en mi mundo, en el de los otros, en mis otros yoes y en los yoes de los demás; estoy en el mundo. La niña me acompaña, pero también lo hace la adulta; el universo es mutuo y de los caminos que llevamos recorridos.

No quiere tomarme de la mano el viento, pero sí lo hace ella, al tiempo que saltamos un gran charco y el barro cubre el dobladillo de ambos pantalones. Sus rodillas están manchadas también, pero una sonrisa tironea de sus labios.

La lluvia nos envuelve y los truenos se oyen cubiertos por una sábana transparente.

Me dice que quiere quedarse y la abrazo con mi corazón.
Salimos a tomar lluvia.