A veces la culpa no es de nadie.
miércoles, 20 de diciembre de 2017
jueves, 13 de julio de 2017
Camelias
“Nunca se volvió siempre”
Me amas.
De mi alma brotan estrellas.
Me amas.
Todavía sigo sin entender.
lunes, 26 de junio de 2017
Dagas
“¿Mesa para uno?”, “sentite mejor”, “no estás
tratando”, “deberías saber”, “tendrías que hacer ejercicio”, “estás demasiado
flaca”, “¿eso te vas a poner?”, “no creo que lo puedas hacer”.
Corazón agrietado, palabras que aplastan. Vuelvo a
sangrar por su causa.
Me cansé de excusar. Por favor, dénse cuenta.
¿Es que la humanidad se olvidó de cómo amar?
domingo, 25 de junio de 2017
Ausente
Si te enojaste conmigo cuando estuve
mal, te juro que nunca me vas a ver mal de nuevo.
Pero
no te quejes después de mis silencios.
sábado, 24 de junio de 2017
Automático
Él no es vos.
Es
un gran amigo; escucha, debido a su curiosidad aprende y se mueve
por la vida con la dicha de vivirla; siempre en busca de aventuras, de
experiencias, de buenos ratos.
Es
un viejo amigo; compañero y guía en diversos sentidos... pero algo bruto de a
momentos, tal es su naturaleza salvaje.
Pero
él no es vos.
Y
mientras me toca y me desgarra sin saberlo, no puedo evitar pensar en tus
caricias y en lo bien que se acoplan nuestros cuerpos. Con él no; lo siento lejano pese a tenerlo cerca; la unión es
quebradiza, el lazo se estremece.
Con
ambos me siento segura y tengo confianza. Sin embargo, la relación es
diferente; él es un amigo, vos un amante. Desearías que no fuera así, pero es.
Sos
tierno, pero paciente; tu tacto arde, pero es delicado también. Tus dedos no
lastiman, tus manos no presionan, tu voz es suave y tímida.
Me
es inevitable comparar... cuando lo cierto es que te extraño tanto y sin
embargo tengo que ser fuerte.
Estuve
con él para bajarte del pedestal; para que entiendas sin verlo que no sos el
único a quien quiero. No busco evidenciarlo, pero sí que esté implícito cuando me ausento; que dudes de mis
silencios.
Pero
es sólo sexo... ¿cierto? No. ¿Por qué es tan difícil para un hombre entenderlo?
No es sólo eso... es entregarse.
Desearía
no anhelarte tanto.
Él
es cariñoso y un gran amigo, pero simplemente no es vos.
Él
no es vos.
¿Tengo
que sentir culpa por necesitar amor?; ¿por querer sentirme amada?
Me
estoy cansando de esperar aquello que nunca va a venir. Y la pena se me hace
pesada para cargarla.
Un
día de estos seguro termino tan deshecha cual muñeca de trapo. Pero me voy a levantar. Y ese día... no voy a escribir nada sobre vos.
miércoles, 7 de junio de 2017
Soplido
La llama luchó para no apagarse. Te juro que traté.
Me pasé días y noches intentando en vano no
decepcionarte. Quise acercarme, pero no sabía cómo. Pensaba que no me dejabas.
Y un soplo de viento y casi que se fue la luz. La resguardé haciendo un nido
con las manos, permitiendo que su aliento cálido chocara contra mi rostro. A
ver si me iluminaba un poco en este invierno tan gélido.
Le supliqué incluso. Le rogué entre llantos que se
mantuviera encendida. Que todavía había esperanza; que la situación podía
mejorar. Pero al no hacerme caso, dejé de insistir. Ya no supe cómo
convencerla.
Quise acercarme para ver si podías prestarme un
fósforo, o al menos un vidrio para protegerla de las ráfagas despiadadas. Pero
sabía que te ibas a alejar… y que la brisa de tu partida iba a acabar por
apagarla. Así que la protegí sola. Te juro que traté.
Aun sin llegar a hablarte, supuse que no querías
verme. No te toqué tampoco. Mi tacto era tan oscuro y feroz que tenía miedo de
agrietarte.
En mi desesperación me inmovilicé. Y se esfumaron
tus abrazos. Partiste. Todo partiste.
Y la llama no luchó más. Con un último suspiro se
fue su luz.
Mi amor… no fue suficiente.
domingo, 28 de mayo de 2017
Jacintos
4:00 a.m. y un poco más...
Tengo pegada tu mirada a la retina de mis ojos. El
recuerdo de tu risa me rodea cada vez que algo me hace feliz. Pienso entonces
en tu nariz y en tu boca; en esa media sonrisa cuando tus párpados descienden
apenas, sin acariciar tus cachetes. Vienen a mi cabeza el brillo de tus
pupilas, tus ojos café, el calor de tu abrazo; lo reconfortante de tu cuerpo,
la dulzura de tu perfume.
Y las lágrimas se deslizan en una caída suave y
pausada, como si no quisieran desprenderse de mis pestañas. El anhelo… en mis
sueños estás tan enamorado como yo.
Me acuerdo de tus anteojos de patillas rojas; de tu
remera verde, de tu pulóver negro. También
aparecen en la memoria tu mochila descomunal y la lámpara de sal; los
sahumerios que aprendí a apreciar y aquél cuadro del baño tan bonito…
Cómo me gusta el color de esa pared; azul lavanda,
parecido a los jacintos y a las flores del jacarandá.
Y abrir la ventana y que la vereda esté tranquila
por el paro de transporte; apacible día soleado; sin gente, sin el barullo de
las avenidas, sin la contaminación visual… Pienso en tu cabeza apoyada en mi
hombro, en tu acercamiento protector; tu mano en mi nuca, las yemas de los
dedos rozando mi piel de gallina. Me acuerdo de tus besos, de tus gemidos, de tu
voz cuando cantás fuera de tono; tu voz… tan hermosa, tan tuya.
Las mariposas revolotean y siento sus aleteos;
danzan como tu risa, tan desacorde al resto de tu persona y que te hace achinar
los ojos.
Mi corazón se vuelve frágil como una burbuja y se
hincha a la vez, solemne y vivo.
Y en la burbuja aparece esa mirada… con los
párpados entrecerrados, observándome con ternura mientras sonreís de lado… muy
pocas veces sentí tanto cariño cuando alguien me miró así. Francamente no creía
del todo en el amor a primera vista, hasta que me capturaste con un gesto;
como si nuestras almas estuvieran entrelazadas…
como si hubiéramos vivido para encontrarnos… como si nos conociéramos de épocas
remotas y nos halláramos después de buscarnos por el tiempo… esa mirada que me
quita lo viajera y me hace sentir en casa; que me hace no querer perdernos
nunca.
Suspiro y mi garganta está seca.
Mis penas cesan de decantar;
Ojos inflamados y enrojecidos, cuarto silencioso,
pesadez.
Suspiro;
No es alivio, es añoranza;
Te necesito conmigo.
Por favor pedime que no me vaya.
Abrazame.
martes, 2 de mayo de 2017
Cuerda floja
Hoy entendí
Que no sólo las palabras duelen
También lo hace el silencio
Te amo
Acá están las palabras que nunca te pude decir
Suscribirse a:
Entradas (Atom)