jueves, 13 de julio de 2017

Camelias

“Nunca se volvió siempre”

Me amas.
De mi alma brotan estrellas.
Me amas.
Todavía sigo sin entender.

lunes, 26 de junio de 2017

Dagas

“¿Mesa para uno?”, “sentite mejor”, “no estás tratando”, “deberías saber”, “tendrías que hacer ejercicio”, “estás demasiado flaca”, “¿eso te vas a poner?”, “no creo que lo puedas hacer”.

Corazón agrietado, palabras que aplastan. Vuelvo a sangrar por su causa.
Me cansé de excusar. Por favor, dénse cuenta.

¿Es que la humanidad se olvidó de cómo amar?

domingo, 25 de junio de 2017

Ausente

Si te enojaste conmigo cuando estuve mal, te juro que nunca me vas a ver mal de nuevo.

Pero no te quejes después de mis silencios.

sábado, 24 de junio de 2017

Automático

Él no es vos.

Es un gran amigo; escucha, debido a su curiosidad aprende y se mueve por la vida con la dicha de vivirla; siempre en busca de aventuras, de experiencias, de buenos ratos.
Es un viejo amigo; compañero y guía en diversos sentidos... pero algo bruto de a momentos, tal es su naturaleza salvaje.

Pero él no es vos.

Y mientras me toca y me desgarra sin saberlo, no puedo evitar pensar en tus caricias y en lo bien que se acoplan nuestros cuerpos. Con él no; lo siento lejano pese a tenerlo cerca; la unión es quebradiza, el lazo se estremece.

Con ambos me siento segura y tengo confianza. Sin embargo, la relación es diferente; él es un amigo, vos un amante. Desearías que no fuera así, pero es.
Sos tierno, pero paciente; tu tacto arde, pero es delicado también. Tus dedos no lastiman, tus manos no presionan, tu voz es suave y tímida.

Me es inevitable comparar... cuando lo cierto es que te extraño tanto y sin embargo tengo que ser fuerte.

Estuve con él para bajarte del pedestal; para que entiendas sin verlo que no sos el único a quien quiero. No busco evidenciarlo, pero sí que esté implícito cuando me ausento; que dudes de mis silencios. 

Pero es sólo sexo... ¿cierto? No. ¿Por qué es tan difícil para un hombre entenderlo? No es sólo eso... es entregarse.
Desearía no anhelarte tanto. 

Él es cariñoso y un gran amigo, pero simplemente no es vos. 
Él no es vos. 
¿Tengo que sentir culpa por necesitar amor?; ¿por querer sentirme amada?

Me estoy cansando de esperar aquello que nunca va a venir. Y la pena se me hace pesada para cargarla.

Un día de estos seguro termino tan deshecha cual muñeca de trapo. Pero me voy a levantar. Y ese día... no voy a escribir nada sobre vos.


miércoles, 7 de junio de 2017

Soplido




La llama luchó para no apagarse. Te juro que traté.

Me pasé días y noches intentando en vano no decepcionarte. Quise acercarme, pero no sabía cómo. Pensaba que no me dejabas. Y un soplo de viento y casi que se fue la luz. La resguardé haciendo un nido con las manos, permitiendo que su aliento cálido chocara contra mi rostro. A ver si me iluminaba un poco en este invierno tan gélido.

Le supliqué incluso. Le rogué entre llantos que se mantuviera encendida. Que todavía había esperanza; que la situación podía mejorar. Pero al no hacerme caso, dejé de insistir. Ya no supe cómo convencerla.

Quise acercarme para ver si podías prestarme un fósforo, o al menos un vidrio para protegerla de las ráfagas despiadadas. Pero sabía que te ibas a alejar… y que la brisa de tu partida iba a acabar por apagarla. Así que la protegí sola. Te juro que traté.

Aun sin llegar a hablarte, supuse que no querías verme. No te toqué tampoco. Mi tacto era tan oscuro y feroz que tenía miedo de agrietarte.

En mi desesperación me inmovilicé. Y se esfumaron tus abrazos. Partiste. Todo partiste.

Y la llama no luchó más. Con un último suspiro se fue su luz.
Mi amor… no fue suficiente.

domingo, 28 de mayo de 2017

Jacintos

4:00 a.m. y un poco más...

Tengo pegada tu mirada a la retina de mis ojos. El recuerdo de tu risa me rodea cada vez que algo me hace feliz. Pienso entonces en tu nariz y en tu boca; en esa media sonrisa cuando tus párpados descienden apenas, sin acariciar tus cachetes. Vienen a mi cabeza el brillo de tus pupilas, tus ojos café, el calor de tu abrazo; lo reconfortante de tu cuerpo, la dulzura de tu perfume. 
Y las lágrimas se deslizan en una caída suave y pausada, como si no quisieran desprenderse de mis pestañas. El anhelo… en mis sueños estás tan enamorado como yo. 
Me acuerdo de tus anteojos de patillas rojas; de tu remera verde, de tu pulóver negro. También aparecen en la memoria tu mochila descomunal y la lámpara de sal; los sahumerios que aprendí a apreciar y aquél cuadro del baño tan bonito…

Cómo me gusta el color de esa pared; azul lavanda, parecido a los jacintos y a las flores del jacarandá. 
Y abrir la ventana y que la vereda esté tranquila por el paro de transporte; apacible día soleado; sin gente, sin el barullo de las avenidas, sin la contaminación visual… Pienso en tu cabeza apoyada en mi hombro, en tu acercamiento protector; tu mano en mi nuca, las yemas de los dedos rozando mi piel de gallina. Me acuerdo de tus besos, de tus gemidos, de tu voz cuando cantás fuera de tono; tu voz… tan hermosa, tan tuya.
Las mariposas revolotean y siento sus aleteos; danzan como tu risa, tan desacorde al resto de tu persona y que te hace achinar los ojos.
Mi corazón se vuelve frágil como una burbuja y se hincha a la vez, solemne y vivo.
Y en la burbuja aparece esa mirada… con los párpados entrecerrados, observándome con ternura mientras sonreís de lado… muy pocas veces sentí tanto cariño cuando alguien me miró así. Francamente no creía del todo en el amor a primera vista, hasta que me capturaste con un gesto;

como si nuestras almas estuvieran entrelazadas… como si hubiéramos vivido para encontrarnos… como si nos conociéramos de épocas remotas y nos halláramos después de buscarnos por el tiempo… esa mirada que me quita lo viajera y me hace sentir en casa; que me hace no querer perdernos nunca.

Suspiro y mi garganta está seca.
Mis penas cesan de decantar;
Ojos inflamados y enrojecidos, cuarto silencioso, pesadez.

Suspiro;
No es alivio, es añoranza;
Te necesito conmigo.
Por favor pedime que no me vaya.
Abrazame.

martes, 2 de mayo de 2017

Cuerda floja

Hoy entendí
Que no sólo las palabras duelen
También lo hace el silencio

Te amo
Acá están las palabras que nunca te pude decir