jueves, 18 de junio de 2015

Copos Grises (hecho narrado desde una perspectiva infantil)

Hacía frío.

Volvíamos en el auto desde Chile y dijeron algo de un volcán. Mamá estaba preocupada y papá decía malas palabras. Mi hermana dormía y yo por mi parte temblaba.

El viaje se hacía larguísimo. Nunca ningún viaje fue tan eterno, y eso que me había quedado dormido en muchos. Pero este fue interminable y no sé cómo pero no me pude dormir.

Cuando papá bajó la ventanilla después de un rato, un señor le habló de un camino por el que había que pasar. “Troten”* se llamaba creo… Pero fuimos ahí y nos mandaron a otro camino.

Papá ya no hablaba, mamá casi que lloraba y mi hermana seguía apoyada contra la ventana roncando.

Se estaba haciendo de noche y todavía no llegábamos a casa. Yo bostezaba y papá no quería prender el calor. El auto estaba helado.

Fuimos a un lugar a cargarle nafta al auto. Era un barrio en el medio de la nada y hubo un lío para pagar porque los chilenos tenían otra moneda, dijo papá. Después seguimos de largo.

En una el cielo se puso gris y llovía algo que no era agua. Tuve miedo; tanto miedo que me cayeron unas lágrimas por los cachetes. Pero no le conté a mi hermana cuando se despertó.

Cada tanto parábamos el auto porque papá no podía ver la ruta. Mamá dijo que pasamos por Neuquén. Ahí tratamos de pedirle a un gordo si no nos dejaba entrar en su cabaña y avisó que no había lugar.

Fue pasar todo el día adentro del auto. Y no nos podíamos bajar porque caía ceniza (eso me dijo mi hermana).

Mamá me explicó que era la una de la mañana cuando por fin volvimos a casa, y ella y papá probaron un vasito de algo que yo no puedo tomar. Me bañé para sacarme la piel de gallina y miré por la ventana. El cielo estaba gris oscuro, el lago no se veía y seguían lloviendo copos grises.


* Paso Tromen o Mamuil Malal.

(Texto acerca de la erupción del Volcán Puyehue en el 2011).


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