sábado, 24 de junio de 2017

Automático

Él no es vos.

Es un gran amigo; escucha, debido a su curiosidad aprende y se mueve por la vida con la dicha de vivirla; siempre en busca de aventuras, de experiencias, de buenos ratos.
Es un viejo amigo; compañero y guía en diversos sentidos... pero algo bruto de a momentos, tal es su naturaleza salvaje.

Pero él no es vos.

Y mientras me toca y me desgarra sin saberlo, no puedo evitar pensar en tus caricias y en lo bien que se acoplan nuestros cuerpos. Con él no; lo siento lejano pese a tenerlo cerca; la unión es quebradiza, el lazo se estremece.

Con ambos me siento segura y tengo confianza. Sin embargo, la relación es diferente; él es un amigo, vos un amante. Desearías que no fuera así, pero es.
Sos tierno, pero paciente; tu tacto arde, pero es delicado también. Tus dedos no lastiman, tus manos no presionan, tu voz es suave y tímida.

Me es inevitable comparar... cuando lo cierto es que te extraño tanto y sin embargo tengo que ser fuerte.

Estuve con él para bajarte del pedestal; para que entiendas sin verlo que no sos el único a quien quiero. No busco evidenciarlo, pero sí que esté implícito cuando me ausento; que dudes de mis silencios. 

Pero es sólo sexo... ¿cierto? No. ¿Por qué es tan difícil para un hombre entenderlo? No es sólo eso... es entregarse.
Desearía no anhelarte tanto. 

Él es cariñoso y un gran amigo, pero simplemente no es vos. 
Él no es vos. 
¿Tengo que sentir culpa por necesitar amor?; ¿por querer sentirme amada?

Me estoy cansando de esperar aquello que nunca va a venir. Y la pena se me hace pesada para cargarla.

Un día de estos seguro termino tan deshecha cual muñeca de trapo. Pero me voy a levantar. Y ese día... no voy a escribir nada sobre vos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario