Anciana; oriunda de una tierra sin nombre, anclada
en el pasado y que exuda erudición;
Anciana; con alma de pergamino y calamidades
corpóreas;
Anciana; de cabellos plateados y párpados pesados;
Anciana; cargando con el yugo de la presencia en
guerras ajenas;
Anciana; con responsabilidades fragmentadas y
cavilaciones lentas;
Anciana; con remordimientos y gratitud;
Anciana; habitante del envase material que ata al
espíritu al mundo de los mortales;
Anciana; desencantada y encantada; prejuiciosa y
que excede empatía a la vez.
Anciana; sus ojos olvidados en algún lugar del
paisaje de antaño;
Anciana; extraviada en recuerdos almacenados en
forma de carretes fotográficos que nunca se mandaron a revelar.
Anciana; de lúcida madurez y opaca ingenuidad.
Anciana; divagando y con el corazón hinchado de
amor.
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