lunes, 28 de marzo de 2016

Vejez

Anciana; oriunda de una tierra sin nombre, anclada en el pasado y que exuda erudición;
Anciana; con alma de pergamino y calamidades corpóreas;
Anciana; de cabellos plateados y párpados pesados;
Anciana; cargando con el yugo de la presencia en guerras ajenas;
Anciana; con responsabilidades fragmentadas y cavilaciones lentas;
Anciana; con remordimientos y gratitud;
Anciana; habitante del envase material que ata al espíritu al mundo de los mortales;
Anciana; desencantada y encantada; prejuiciosa y que excede empatía a la vez.
Anciana; sus ojos olvidados en algún lugar del paisaje de antaño;
Anciana; extraviada en recuerdos almacenados en forma de carretes fotográficos que nunca se mandaron a revelar.
Anciana; de lúcida madurez y opaca ingenuidad.
Anciana; divagando y con el corazón hinchado de amor.

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