jueves, 9 de octubre de 2014

Personajes III

Ojos ámbar

Siempre me gustaron los libros y de vez en cuando alardear de ciertos conocimientos. Sin embargo, en esta ocasión mis labios se sellaron.

Él habló y continué extraviada en mi mundo.

Sus rastas castañas colgaron en armonía, apoyándose vagamente en sus hombros. Mi respiración se agitó durante un reducido lapso de tiempo; apenas un murmullo pasajero de estupefacción.

Mi acompañante compró el libro y entonces por fin me desprendí de mencionados orbes.

Lo deseché porque ya no era importante, ya no requería de mi consideración.

Solamente fue un agasajo a la vista de la mano de una tonalidad dorada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario